Crónicas de una batalla

Isatu ha llorado hoy a pleno pulmón. Y yo con ella. Contra todo pronóstico. Lo primero. Bueno, y lo segundo. Nos hemos conocido a las 9 de la noche. La cena era a las 7:30pm y he llegado tarde por ella. Avisó de que venía a eso de las 5:30pm pero hasta que se decidió por aparecer nos tuvo a nosotras y a su madre alertas a lo que pudiera pasar. Adamsay llegó hoy a la clínica a las 5:30pm gritando. Corriendo a la cama.

¡No empujes!

Contracción.

¡Por favor, no empujes!
¿Y las ginecológas? No están.
María, cámbiate que tenemos un parto y viene YA.
Una vía. Venga, rápido que sale ya.

Intentó de vía número 1: rápido. Dentro. Mierda, una válvula. No avanza. Nada. Fuera. Intento fallido.
El otro brazo.
¿Está ya la vía?
Estoy en ello.

Intento de vía número 2: vena rota.
¿En serio? ¿Ahora? ¿Alguien más quiere ponerla?
No. Solo tú. Tienes que ponerla tú.

Contracción.

Vía número 3. Respira. Concéntrate. Despacio. Tómate tu tiempo. Visualiza la vena. Visualiza la trayectoria. Visualiza la vía. Prepara el suero y el esparadrapo. Alcohol a mano. Compresor. Vamos. Bien. Está dentro. Bien. Funciona. Bien. Conecto el Sistema. Bien. Esparadrapo. ¡Venda! Mierda, sabía que se me olvidaba algo. Intento de vía numero 3: exitoso (Una vía posicional. Como no podía ser de otra manera)
Adamsay, cariño, deja la mano en esta incómoda posición que sino la vía no va.

Contracción.

¡La vía! ¡La vía! ¡La vía! Ufff. Vale. Está bien. Venda. Cuidado ahora ¿eh?
La dilatación es completa. Vamos a pasarla al paritorio.

No empujes.
Adamsay, ¡no empujes todavía!

¿Todo listo?
Campo estéril. Guantes estériles. Jeringas. Agujas. Tijeras. Pinzas. Vitamina K. Ampicilina. Oxitocina. Lidocaina. Hilo de sutura. Pera de absorción. Bolsa para la placenta. Sábana y mantita para Isatu.
Todo listo.

Aquí están las ginecólogas.
¿Le habéis canalizado una vía? Si. Y aún funciona. (A ver cuánto le dura).

Contracción.

¡Empuja!
¡Respira hondo y empuja!
¡Sigue empujando!
Vale, vale, descansa.
Isatu se acerca. Le faltan dos dedos para llegar.
Dos dedos de sufrimiento para mamá.

Contracción.

¡En está empujamos juntas!
Alicia le empuja la barriga desde arriba con su brazo.
¡Empuja!
¡Sigue!
¡Que sale!
¡La cabeza!
¡Los hombros!
¡Isatu!
Que llore. Isatu, venga, llora. ¿Isatu? ¡Cortad cordón! ¡Rápido!
¡Nos la llevamos a reanimarla!

Reanimarla.

Reanim…

Rea…

Isatu se está apagando.
Ha tragado meconio y no respira. Tiene los pulmones encharcados.
La frotamos. Le hacemos perrerías para que llore. Nada. No hay sitio en los pulmones para el aire. Pero el corazón late.

¡Sonda de aspiración neonatal!
¿Qué? Estamos en Sierra Leona. Aquí no hay pijerías.
¿Qué tenemos?
Sondas nasogástricas o vesicales.
Dame la más larga y fina que encuentres.
Pera de absorción. Haz vacío y saca lo que puedas.

Isatu se mueve. Hace amagos de llorar. Va cogiendo color. Pero aún no respira bien.
Aspiramos de nuevo.
Y otra vez.
Hasta 6 veces.
Y sacamos hasta 20ml de meconio.

Isatu ya respira. Tiene mejor color. Pero no llora. Y se ha quedado fría. Muy fría. Mantita y acercarla al cuerpo de la madre.

Adamsay, your small pekin. Tu niña. Está bien. Aunque no llora.
Volvemos en un rato. Dale calor.

30 minutos.

Isatu está calentita. Inyección 1. No llora. Inyección 2. Maúlla. Buen intento. O yo soy muy buena con las intramusculares, o esta nena no está bien.

Gotas en los ojos. Cura de cordón. Pañal y body nuevos. Mantita.

Cojo a Isatu en brazos. Y entonces se produce el milagro.
Isatu rompió a llorar a pleno pulmón después de tenernos con el alma en un puño durante más de 2 horas. Y yo rompí con ella. Y Adamsay con nosotras.

Bien hecho pequeña. Bien luchado. Buenos pulmones.
Vendré a verte por la mañana.
Ahora descansa y llora lo que quieras.

Es indescriptible el subidón de adrenalina que se vive en un momento así llevándote a tu máximo nivel de eficiencia y rapidez mental. La satisfacción que te da saber que la hemos solucionado entre todos. Haciendo una gran labor de equipo. Saber que le hemos salvado la vida a esta pequeña de poco más de 3kg. Lo que significa tenerla en tus brazos sabiendo que podría haber pasado cualquier cosa. Pero ese día era su día. Y ella no podía faltar. Gracias Adamsay por tu valentía. Gracias a nuestras ginecólogas voluntarias por lo que sabéis. Gracias a las hermanas por su cariño. Gracias a mis compañeros voluntarios por el apoyo. Gracias Sierra Leona por tus enseñanzas y tu belleza. Y gracias Isatu por tu fortaleza, eres una guerrera. Sólo los mejores guerreros lidian las peores batallas en los lugares más desafortunados y salen victoriosos.

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La relatividad de las necesidades humanas

Después de dos semanas lavando mi ropa a mano en un pozo, duchándome con agua fría y en ocasiones con un cubo y una jarra, después de usar agua de lluvia para el servicio y vivir bajo la luz de una linterna a partir de las ocho de la tarde, tener electricidad solo siete horas al día y usar solo 25Mb de internet cada dos días, me he dado cuenta de lo muy relativa que es la necesidad humana. Sigue leyendo

Primeras impresiones

Primeros días en Sierra Leona. Primeras impresiones. No sé muy bien cómo definir este sitio. Es todo como nos los imaginábamos pero al mismo tiempo completamente inesperado. ¡Cuánta pobreza! ¡Cuánta riqueza!

Sabía que iba a encontrar pobreza y un paisaje bonito. Pero bajo ningún concepto sospechaba el paraíso al que me dirigía. Después de aterrizar entre palmeras y un paisaje tropical, que nada tienen que envidiar a las descripciones de Luz Gabás en “Palmeras en la nieve” nos rescogieron y nos fuimos a la villa donde pasaríamos las próximas semanas, Mile 91. Una carretera perfecta, que ya la quisieran algunas provincias españolas, un trafico caótico, unas vistas paradisíacas, y muchas cabras. Sigue leyendo

Mi primer post

Llevo varias semanas queriendo escribir mi primer post, pero ningún tema parece ser adecuado. Piensas en cosas que quieres escribir pero nada de lo que se te ocurre es “un buen primer post, el pistoletazo de salida”. Así que he decidido presentarme, que siempre está bien empezar por ahí.

Me llaman María, hay quien me llama Coco, o Mimi. Tú puedes llamarme como quieras, pero no te prometo que me dé por aludida. Tengo 24 inviernos y mi cumpleaños siempre cae en época de exámenes. Nací en Badajoz, la provincia y con más km de superficie y de costa de España (aunque esté en el interior, la gente piense que es un pueblo de Sevilla y no haya AVE). Sigue leyendo